
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha activado la situación de prealerta por fenómenos costeros a partir de las 21:00 horas de hoy. El archipiélago se prepara para un mar de fondo del noroeste con ondas de hasta 4 metros y un periodo de pico de 17 segundos, una combinación técnica especialmente peligrosa para las operaciones de suministro de combustible en fondeo. Mientras el viento alcanza fuerza 7 en el canal entre Tenerife y La Gomera, el mercado del bunkering internacional responde con violencia al ultimátum de Donald Trump sobre el Estrecho de Ormuz.
El mercado de bunkering en el eje Atlántico muestra este 6 de abril de 2026 una paridad casi absoluta entre los grandes nodos de suministro, con el Puerto de Las Palmas y Gibraltar cotizando el VLSFO 0.5% de forma idéntica en los 764,23 euros por tonelada métrica. En la comparativa regional, las islas mantienen una ligera ventaja competitiva en el LSMGO (1.432,11 euros) frente a los 1.434,86 euros de la Roca, mientras que el fuelóleo pesado (HSFO 3.5%) se sitúa en los 701,83 euros en la capital grancanaria, apenas dos euros por encima de su rival directo. Esta estabilidad en el entorno ibérico contrasta con la brecha logística frente a los puertos del norte de Europa como Rotterdam y Amberes, que ofrecen descuentos de casi 92 euros en el VLSFO (674,31 euros), y especialmente con la situación en África, donde el puerto de Durban refleja el impacto de las tensiones en las rutas del Índico con precios astronómicos de 1.542,20 euros para el combustible de bajo azufre, más del doble de lo registrado en las terminales canarias.
La parálisis parcial que el mal tiempo podría imponer en los puertos canarios coincide con un encarecimiento drástico de los destilados marinos. En el eje Rotterdam-Gibraltar, los precios del LSMGO (gasóleo bajo en azufre) han registrado saltos de hasta 48 dólares por tonelada en apenas 24 horas. Esta escalada sitúa al Puerto de La Luz en una posición de tensión operativa: con el barril de Brent rozando los 110 dólares, las naves que buscan refugio o suministro en las islas se encuentran con un mercado donde la disponibilidad es estable, pero los costes de flete y seguro se disparan por el riesgo de guerra en Oriente Próximo.
Los datos del mercado de bunkering de este martes muestran una fragmentación inusual porque mientras el fuelóleo pesado sube en los principales hubs europeos y africanos —con Durban registrando aumentos de 7 dólares por tonelada—, el VLSFO en Gibraltar ha caído a contracorriente, reduciendo su diferencial con Rotterdam a mínimos históricos. Esta volatilidad obliga a los armadores a planificar con al menos cinco días de antelación, un margen logístico que el temporal en Canarias amenaza con ampliar si las condiciones de seguridad impiden las maniobras de abarloamiento en las bahías de Las Palmas y Santa Cruz.
A la presión meteorológica se suma la geopolítica: el anuncio de Trump de atacar centrales eléctricas e infraestructuras iraníes esta misma medianoche (hora de Washington) ha neutralizado el efecto de la OPEP+, que hoy acordó subir la producción en 206.000 barriles diarios. Para el sector naval en Canarias, el aviso de pleamar de mañana a las 05:37 horas marcará el inicio de una jornada de alta complejidad, donde la gestión de las defensas en los muelles será tan crítica como la negociación de unos precios de combustible que no dejan de escalar al ritmo de los tambores de guerra en Ormuz.







